Nacido en los circuitos más exigentes, este patrón de ranuras fue diseñado para renovar continuamente la superficie de fricción de la pastilla, eliminar la suciedad y los residuos de vitrificación, y ofrecer siempre una mordida firme y fiable desde la primera fracción de segundo de la frenada.
Desde la pista: por qué el ranurado marca la diferencia
En 2003, en los campeonatos GT, Brembo introdujo el ranurado Type 3 para sustituir al anterior Type 1. La innovación no era un «ranurado» genérico, ya conocido en el automovilismo, sino la arquitectura específica Type 3: ranuras de distinto tamaño y orientación, diseñadas para optimizar el contacto disco-pastilla en condiciones reales de carrera y mantener un rendimiento constante durante toda la tanda.
En competición, especialmente en pruebas de resistencia con frenadas repetidas y condiciones variables, la pastilla tiende a adherirse a la superficie del disco o a formar una película que reduce el agarre: esto se conoce como «glazing» o depósitos superficiales. Las ranuras Type 3 cumplen una doble función: actúan como una lima fina que renueva la cara de la pastilla, eliminando residuos e impurezas, y aumentan la capacidad de romper la película de agua en conducción sobre mojado, favoreciendo un comportamiento más estable. El resultado práctico es una mordida más inmediata, una modulación más precisa y una sensación de frenada constante incluso después de repetidas frenadas intensas.
Características técnicas y efectos prácticos
El Tipo 1 utilizaba ranuras más homogéneas y lineales; el Tipo 3 introduce patrones variables (tamaño, curvatura, longitud y orientación).
El ranurado Tipo 3 no es un mero recurso estético: la geometría y la disposición de las ranuras son el resultado de análisis CFD y mecanizado CNC para optimizar el perfil de eliminación de material y la vida útil de la pastilla. Resultado concreto: un mayor coeficiente de fricción en la fase inicial de contacto (mejor “mordiente”), mayor sensibilidad del pedal, mayor resistencia al fade y una sensación de frenado más progresiva y controlable.
En detalle, la presencia de ranuras Tipo 3 ofrece ventajas tangibles:
- Mayor mordiente: el contacto disco–pastilla es siempre óptimo, lo que garantiza una respuesta inmediata en la fase inicial de la frenada.
- Prestaciones constantes: incluso después de numerosas frenadas, el disco mantiene la misma eficacia, reduciendo el riesgo de fade.
- Disipación de calor y gases: las ranuras ayudan a evacuar los gases generados a altas temperaturas y evitan la formación de películas de agua en condiciones de humedad, mejorando la seguridad en cualquier situación.
- Sensación del pedal: mayor estabilidad y modulación, para una frenada progresiva y controlable.
Del GT a la versión “Sport” para la carretera
La experiencia adquirida en las carreras GT no se ha quedado confinada al pit lane: Brembo ha transferido el ranurado Type 3 a su gama “Sport”, bajo la denominación TY3, creando discos diseñados para quienes conducen de forma deportiva en carretera o buscan mejoras para coches de altas prestaciones.
El disco Brembo TY3 no es una pieza de museo procedente de la competición: es una solución plug-and-play, compatible con los discos originales y homologada ECE R90. Diseñado para entusiastas que alternan el uso diario con una conducción más exigente, el TY3 combina la durabilidad de los mejores discos de carretera con un rendimiento superior, adecuado también para un uso moderado en circuito.
El diseño agresivo, con el logotipo de Brembo grabado en la superficie de frenado, no es solo estética: es el sello distintivo de una tecnología que ha hecho historia en la competición y que hoy eleva el placer de conducción.
La pista que enseña a la carretera
El disco TY3 encarna un recorrido típico de la ingeniería del automovilismo: una necesidad de la pista (mantener la mordida y la constancia en las carreras de resistencia y GT) que genera una solución técnica (ranuras Tipo 3), seguida de la adaptación de esa solución a productos utilizables en carretera. Para el conductor entusiasta, significa llevar bajo los pies la misma atención al detalle que marca la diferencia en competición: más mordida, control y constancia, sin sacrificar la compatibilidad con la conducción diaria.