Símbolo de deportividad y prestaciones de altísimo nivel en el mundo del motor, los sistemas de frenado Brembo ejercen una gran fascinación sobre buena parte de los aficionados al automóvil. Este atractivo despierta el interés no solo de los consumidores, sino también de las organizaciones dedicadas a la falsificación, que, al igual que ocurre con los bolsos, relojes, gafas y prendas de vestir, han empezado a fabricar y comercializar frenos Brembo falsos.
El símbolo de la deportividad y de las prestaciones de máximo nivel en el mundo del motor, los sistemas de frenado Brembo ejercen una gran fascinación sobre buena parte de los aficionados al automóvil. Este atractivo despierta el interés no solo de los consumidores, sino también de las organizaciones dedicadas a la falsificación, que, al igual que ocurre con los bolsos, relojes, gafas y prendas de vestir, han empezado a fabricar y comercializar frenos Brembo falsos.
La falsificación de recambios para vehículos no es un fenómeno nuevo, pero en el caso de los componentes Brembo presenta una particularidad específica: afecta a un componente de seguridad activa del que dependen la salud y la integridad física del conductor y de los pasajeros que viajan en vehículos equipados con piezas falsificadas.
Un reloj falso comprado durante unas vacaciones exóticas, en el peor de los casos, no dará la hora exacta. Lo mismo ocurre con un bolso falsificado, que podría estar fabricado con materiales de menor calidad de la esperada y durar menos. Sin embargo, esto no se aplica a un sistema de frenado, donde una calidad deficiente puede salir muy cara. Por este motivo, los sistemas de frenado falsificados son mucho más peligrosos.
El uso de componentes falsificados, como los frenos de un automóvil, puede conllevar graves riesgos para la integridad física de las personas que viajan a bordo del vehículo y para el propio vehículo. Esta «imprudencia» puede tener consecuencias repentinas al tomar una curva, cuando el vehículo no consigue frenar a tiempo y se sale de la carretera, o cuando se rompe un componente y la gravedad de la avería llega a provocar un accidente.
Por otra parte, aunque es fácil hablar de falsificaciones, no todas son iguales. A pesar de que existen numerosos tipos de productos Brembo falsificados, muy diferentes entre sí, hemos identificado, por simplicidad, tres categorías de componentes de frenado que no se ajustan al concepto de producto original: los hemos denominado falso, semifalso y superfalso.
Aunque son muy diferentes entre sí, los tres tipos de falsificación que vamos a presentar tienen un aspecto muy importante en común, que no nos cansaremos de destacar: todos ponen en riesgo la integridad física del conductor, de los posibles pasajeros del vehículo y de los demás conductores.
FALSO
Es la categoría más clásica e intuitiva de productos Brembo falsificados. Incluye todos aquellos productos (pinzas, discos y pastillas de freno) que son imitaciones más o menos convincentes de los productos originales Brembo.
A menudo, las copias son burdas y, por tanto, fácilmente reconocibles para un ojo experto. Sin embargo, en ocasiones las falsificaciones intentan reproducir la estética exterior de los componentes y consiguen engañar a muchas personas. Pero parecerse a un producto original Brembo no significa reproducir su tecnología, y mucho menos su funcionalidad.
Al comprar pinzas, discos o pastillas Brembo no originales, no se tiene ninguna garantía de que se respeten los estándares de fabricación utilizados ni de cuáles serán sus prestaciones. Un componente de frenado no original podría presentar importantes limitaciones de funcionamiento en las condiciones de uso más diversas o incluso experimentar una disminución significativa de sus prestaciones con el paso del tiempo.
Por desgracia —o por suerte para quienes compran únicamente productos certificados—, al adquirir un producto Brembo falsificado no existe ninguna manera de saber de antemano si será capaz de ofrecer el nivel de prestaciones de los productos Brembo, si su vida útil será equivalente a la de un producto original o si garantizará la misma constancia de rendimiento. No es un problema menor, ya que, en caso de prestaciones insatisfactorias o desgaste prematuro, el comprador no tendrá ningún interlocutor al que reclamar.
Por ejemplo, en algunos casos, determinados componentes falsificados parecen ofrecer unas prestaciones similares a las de los originales Brembo durante una frenada aislada. Sin embargo, al repetir la frenada en un intervalo de tiempo reducido, como al afrontar una sucesión de curvas cerradas en un descenso, la diferencia en la respuesta del pedal y en la eficacia del sistema de frenado aumenta considerablemente cuando se utilizan componentes falsificados.
Lo hemos comprobado personalmente sometiendo algunos productos falsificados a las mismas pruebas a las que se someten tradicionalmente los productos originales Brembo antes de su comercialización. Las averías y los fallos de funcionamiento fueron frecuentes, desde una eficacia reducida del sistema de frenado hasta casos de rotura propiamente dicha, pasando por problemas de confort.
Este último aspecto, relacionado con la ausencia de chirridos y vibraciones, es completamente ignorado por los fabricantes de componentes de frenado falsificados. Brembo, en cambio, realiza numerosos estudios sobre la forma y la composición de los componentes para reducir los posibles ruidos. De hecho, los componentes se diseñan y fabrican conforme a los más altos estándares de calidad exigidos por los fabricantes de automóviles más prestigiosos del mundo.
Las pruebas también se repiten con el sistema de frenado instalado en el vehículo para comprobar si aparecen posibles problemas. Brembo adopta, de hecho, un enfoque sistémico y estudia la integración entre los distintos componentes para garantizar el máximo nivel de fiabilidad, confort y durabilidad, teniendo en cuenta el peso, la potencia y las características mecánicas del vehículo.
SEMIFALSO
A diferencia de los productos Brembo completamente falsificados, es decir, aquellos que son falsos al 100 %, existen sistemas de frenado Brembo parcialmente falsificados que no por ello son menos peligrosos. Los hemos denominado semifalsos.
El concepto de semifalso puede parecer inverosímil: ¡o es auténtico o es falso! ¿Cómo puede ser falso a medias un sistema de frenado Brembo? La respuesta está en que un sistema de frenado Brembo está compuesto por diferentes elementos (disco, pinza, pastillas y componentes menores), cada uno de los cuales puede tener un origen distinto.
Un semifalso es un sistema de frenado Brembo en el que algunos componentes originales, normalmente la pinza de freno, se comercializan deliberadamente junto con otros componentes que no son Brembo. Se trata de una práctica a la que Brembo se ha opuesto siempre, ya que defiende firmemente el siguiente principio: las prestaciones de un sistema de frenado dependen no solo de la calidad, sino también de la perfecta integración de todos sus componentes.
En este caso, la estrategia empleada por los falsificadores es parcialmente diferente, pero igual de arriesgada. Casi siempre consiste en adquirir pinzas Brembo vendidas como recambios para vehículos que incorporan frenos Brembo de serie. En otros casos, las pinzas proceden de vehículos robados o accidentados, por lo que no son nuevas y se desconoce su uso anterior.
Estas pinzas, que suelen llevar el logotipo del fabricante del automóvil, como Ferrari, Porsche, Lamborghini, BMW y muchas otras marcas, se vuelven a pintar con el logotipo de Brembo y se venden en kits junto con otros componentes, como discos y pastillas de freno, de procedencia dudosa.
Aunque en este caso la pinza haya sido fabricada realmente por Brembo y, por tanto, no parezca presentar ningún problema, el kit completo puede resultar peligroso. Hay tres razones por las que recomendamos desconfiar de estas composiciones improvisadas.
En primer lugar, es bastante improbable que una pinza de freno Brembo diseñada para equipar un vehículo concreto —y, por tanto, fabricada y probada teniendo en cuenta sus características específicas, como el peso, el tipo de bomba de freno utilizada en combinación, el sistema ABS, etc.— funcione sin anomalías en un vehículo diferente.
Incluso la idea de que un sistema de frenado upgrade, por el simple hecho de ser más potente, sea siempre mejor que el sistema de serie es profundamente errónea. Una combinación de componentes de frenado que resulta perfecta para un automóvil puede estar sobredimensionada para otro, por ejemplo, porque puede generar un exceso de potencia de frenado. En ese caso, la electrónica intervendría continuamente, haciendo que la experiencia de conducción resultara frustrante.
El segundo factor de riesgo es el proceso de pintado de la pinza de freno, que a menudo se realiza de forma artesanal. Pintar las pinzas de freno es una operación delicada y no exenta de inconvenientes. No descartamos que existan profesionales capaces de realizar esta operación correctamente, pero cada vez recibimos más notificaciones de fallos de funcionamiento de las pinzas tras trabajos de pintado realizados de forma incorrecta.
Evidentemente, no es la pintura en sí la que daña las pinzas, sino las operaciones preliminares relacionadas con el sistema hidráulico. Muy a menudo, el desmontaje y montaje de los pistones no se realiza correctamente o, en algunos casos, ni siquiera se lleva a cabo. En estas circunstancias, si la pinza se somete a un proceso de pintado en un horno de secado, el calor puede dañar las juntas de los pistones y comprometer el funcionamiento de la pinza.
Por último, el tercer factor de riesgo es la procedencia dudosa de los demás elementos del kit con el que se vende la pinza. Nos referimos a discos, pastillas de freno y soportes adaptadores que no han sido fabricados por Brembo y cuya calidad, por tanto, Brembo no puede garantizar. Dentro de un sistema de frenado, cada componente contribuye al funcionamiento correcto del conjunto, por lo que un solo componente de baja calidad puede comprometer el funcionamiento de todo el sistema.
Por estas razones hablamos de semifalso: lo que es falso y peligroso no es necesariamente el componente de frenado individual, sino la combinación inadecuada de componentes originales Brembo con otros elementos. Aunque estos sistemas sean solo parcialmente falsificados, desde el punto de vista del funcionamiento y de la seguridad resultan 100 % peligrosos y poco fiables.
Todos los sistemas de frenado Brembo, incluidos los sistemas upgrade, están diseñados para un vehículo específico. Antes de desarrollarlos, se analizan las características del vehículo al que van destinados. Este análisis tiene en cuenta el peso, la disposición de los elementos en la zona de la rueda, la electrónica, los neumáticos y la bomba de freno original.
Por tanto, un sistema de frenado Brembo upgrade se diseña, dimensiona, fabrica y prueba para funcionar perfectamente en el vehículo al que está destinado. Desde este punto de vista, incluso utilizar un sistema de frenado Brembo completamente original en un vehículo distinto de aquel para el que fue diseñado puede entrañar riesgos.
Por este motivo, Brembo recomienda acudir siempre a un distribuidor autorizado y certificado por Brembo que, además de ofrecer asistencia técnica, tenga la obligación de vender kits Brembo exclusivamente para los vehículos a los que están destinados. De este modo, no solo se tendrá la garantía de adquirir un producto original, sino también la certeza de haber comprado el sistema de frenado Brembo más adecuado para el propio vehículo, en lugar de uno adaptado de forma forzada.
DIFERENCIAS ENTRE UN SEMIFALSO Y UN RETROFITTING
En el mundo del automóvil es habitual realizar modificaciones en el propio vehículo, a veces incluso muy creativas, utilizando piezas procedentes de otros automóviles y adaptándolas a usos distintos de aquellos para los que fueron diseñadas. Esta práctica puede recibir diferentes nombres (retrofitting, personalización, preparación, tuning, etc.), pero es algo distinto de lo que hemos definido como semifalso. A continuación, explicamos por qué.
Brembo considera que combinar diferentes componentes de frenado que no han sido diseñados para un vehículo específico no es la solución óptima y que, en algunos casos, puede resultar incluso muy peligroso. Por este motivo, desaconseja esta práctica. Sin embargo, cada persona es libre, dentro del marco de la normativa vigente, de hacer lo que considere más adecuado con su propio vehículo y con los productos Brembo que haya adquirido, independientemente de su procedencia y del vehículo para el que fueron diseñados originalmente.
Utilizar una pinza de freno Brembo de equipo original, diseñada para otro vehículo, junto con otros componentes de distinta naturaleza y procedencia no convierte esa pinza Brembo en un semifalso, aunque, como reiteramos, Brembo desaconseja esta práctica.
Sin embargo, comercializar estas combinaciones realizadas de forma artesanal y presentarlas como sistemas 100 % originales Brembo, como si fueran kits Brembo probados y aprobados por la propia marca, aprovechándose del desconocimiento y de la buena fe de los compradores que creen estar adquiriendo un kit Brembo, constituye una práctica ilícita.
Por este motivo, nos encontramos ante un semifalso no cuando un aficionado decide personalizar los frenos de su vehículo combinando conscientemente componentes de distinta procedencia y asumiendo todas las consecuencias, sino cuando un sistema de frenado parcialmente original, fabricado con componentes Brembo, se presenta y se vende como si fuera 100 % original Brembo.
Explicar las diferencias entre un sistema de frenado Brembo upgrade, diseñado y probado para un vehículo específico, y otras soluciones es un deber de Brembo, precisamente para proteger a todos aquellos que desean adquirir un sistema de frenado Brembo y deben poder distinguir un kit Brembo completamente original de otros kits montados artesanalmente —aunque incorporen componentes Brembo— sin ningún proceso de ingeniería ni pruebas y sin garantía alguna de funcionamiento correcto.
SUPERFALSO
Por lo general, un producto falsificado es una copia de un producto existente, ampliamente distribuido y muy apreciado por el público. Sin embargo, también existen falsificaciones que no copian ningún producto existente, sino que simplemente llevan la marca de una empresa, aunque esta nunca haya fabricado un artículo de ese tipo. Nos referiremos a estos casos como superfalsificaciones, ya que son tan falsos que ni siquiera existe un producto original que puedan imitar: únicamente utilizan una marca de forma ilícita.
En el caso de Brembo, nos referimos especialmente a las covers, es decir, las cubiertas de plástico —más raramente de aluminio— para las pinzas de freno que, según sus fabricantes, deberían mejorar su estética.
Aunque las covers Brembo falsificadas están cada vez más extendidas en el mercado, Brembo no fabrica ni ha fabricado nunca cubiertas para pinzas de freno. Como es fácil comprender, el nivel de tecnología e investigación que Brembo desarrolla diariamente para sus sistemas de frenado no tiene nada que ver con simples piezas de plástico como estas cubiertas.
En este caso, por tanto, no existe ninguna relación con el producto que se pretende copiar, porque no existe ninguna cubierta original Brembo. En su intento de beneficiarse fraudulentamente del prestigio del que goza Brembo, los falsificadores, en lugar de intentar copiar una de las pinzas originales Brembo —una tarea prácticamente imposible—, se conforman con fabricar un aparente sustituto: la cubierta falsificada.
Se trata, por tanto, de una falsificación en grado extremo, ya que la marca Brembo se coloca ilícitamente en un componente que Brembo nunca ha comercializado ni fabricado como prototipo. A esta categoría la denominamos SUPERFALSO.
Y también son enormes los problemas que se pueden correr al utilizar estas cubiertas, empezando por las dificultades para disipar el calor: al estar fabricadas con material plástico, ralentizan el enfriamiento de la pinza, ya que esta deja de estar en contacto directo con el aire.
Cómo protegerse
Los casos que les hemos presentado son muy diferentes y, evidentemente, cada uno se caracteriza por un grado de sofisticación distinto, aunque todos están unidos por un peligro común.
Las variables y las competencias profesionales implicadas en la fabricación, o incluso en el simple ensamblaje, de un sistema de frenado son extremadamente complejas y delicadas. Por este motivo, Brembo recomienda prestar la máxima atención a la calidad y autenticidad de todos los componentes del sistema de frenado utilizados en el propio vehículo.
Para garantizar la máxima protección y seguridad de los consumidores, Brembo lleva años extendiendo también al servicio de atención al cliente el enfoque innovador que siempre ha distinguido a sus productos. De hecho, Brembo fue la primera empresa de su sector en lanzar un servicio que garantiza la autenticidad del producto adquirido.
Descubre en este artículo en qué consiste y cómo reconocer los productos falsificados.