¿Puede un accidente dramático dar lugar al desarrollo de un producto innovador al alcance de todos? Hablamos de la bomba de pulgar Brembo, que pasó de ser una solución creada a medida para un único piloto a convertirse en un producto accesible para todos los entusiastas.
El nacimiento
La bomba de pulgar Brembo fue concebida por los ingenieros de Brembo para compensar las limitaciones físicas de Mick Doohan. Tras sufrir una caída durante los entrenamientos del GP de Holanda de la categoría 500 en 1992, el piloto australiano estuvo a punto de perder la pierna derecha, que quedó aplastada en el accidente.
La rapidez de intervención del Doctor Costa, que lo trasladó a Italia, fue decisiva para salvarle la extremidad. Aún sin haberse recuperado por completo, Doohan volvió a subirse a la Honda NSR 500 para disputar los dos últimos Grandes Premios de 1992, intentando contener la remontada de Wayne Rainey. Sin embargo, el estadounidense logró superarlo.
A pesar del descanso invernal, en 1993 Doohan seguía sufriendo problemas de movilidad reducida en el pie derecho. Antes del accidente utilizaba intensamente el freno trasero, especialmente para controlar la velocidad de paso por curva. Después de la lesión, ya no podía realizar esa función con la pierna.
Ante su evidente dificultad para modular la fuerza con el pie, los ingenieros de Brembo diseñaron una solución específica: el freno trasero accionado con el pulgar. En lugar de utilizar el pedal derecho, el sistema se accionaba mediante un mando manual situado en el lado izquierdo del manillar.
Gracias también a esta innovación, Mick Doohan recuperó su competitividad y, entre 1994 y 1998, conquistó con autoridad cinco títulos mundiales consecutivos. Muchos expertos sostienen todavía hoy que el uso de la bomba de freno accionada con el pulgar contribuyó de forma decisiva a sus extraordinarias victorias.
Hoy
Actualmente, la bomba de pulgar Brembo (disponible en tres versiones con pistones de 11, 13 o 14 mm de diámetro) es también un producto Upgrade que puede ser adquirido por todos los aficionados que disfrutan rodando en circuito con su motocicleta, utilizándola principalmente para evitar el deslizamiento en curva.
En la práctica, la bomba de pulgar se emplea como una especie de control de tracción: se acciona en la mitad de la curva para mantenerse cerca del vértice y enderezar la motocicleta de forma más rápida.
Además, esta solución es especialmente apreciada por los pilotos con pies grandes, que en las curvas a derechas encuentran más fácil mantener el máximo ángulo de inclinación, ya que no existe el riesgo de que la bota derecha entre en contacto con el asfalto.
Por otra parte, en comparación con el freno trasero tradicional, la bomba de pulgar también ofrece una ergonomía superior, proporcionando una mayor sensibilidad al dosificar la fuerza de frenado mediante el pulgar en lugar de la punta del pie.